viernes, 30 de enero de 2009

miércoles, 28 de enero de 2009

martes, 27 de enero de 2009

pdrawk

lapicera bic y lapiz de color
Si te fueras sería el tiempo una daga, las luces que brindo un suspiro. Si te fueras sería el cielo y su sombra- simple canción del alma, duro camino de ángulos y cuernos, de tiempo y ornamenta. Si te fueras serían menos los niños, las rosas y orquídeas de asfalto puro. Si te vas la cosa cambia. Escucharé al loro y sus repeticiones, será la nube como una braza, pero ya nunca la lluvia, ese natural refresco del alma. Cuando te vayas me sentiré solo y sin manos; siempre sucede que la noche entra en mis ojos y más hacia adentro, hacia lo profundo. Y siempre es así, que se enredan en mis pies y en mi espalda tus pelos, como dos millones de horas, sin descanso. Cuando no estés, ya no me servirá la vida, será el destierro final ¡Sí! Y el alma en pena. Y habré perdido además, aquella costumbre de encontrarte, de tocar mis ojos y mis manos –hermano-.

viernes, 23 de enero de 2009

jueves, 22 de enero de 2009

martes, 20 de enero de 2009

viernes, 9 de enero de 2009

jaque al rey

se le atravezó el globulo rojo y no supo donde dejarlo....fue su ruina

martes, 23 de diciembre de 2008

la cruz y ficcion de la mujer clown - CIRCO


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la reina clown festeja la navidad


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* tinta china aguada sobre papel block a4


martes, 16 de diciembre de 2008









"luna particular"
carbón sobre sulfito, 3x5cm



miércoles, 10 de diciembre de 2008

insectos


Llegaron los insectos llenos de machas en su piel. De retinas coloridas, ampollados de globoso barro. A moldear apenas; las patas flacas de hielo y sed. Los cuerpecitos diminutos. Llegaron desde el sur, vinieron por la ráfaga. Por el zumbido del viento y el frío. Llegaron desnudos y en su apéndice trajeron las marcas de la fiebre y el llanto, de la muerte amarilla. Ellos acabaron su esperma en el aire y llenaron esas líquidas repisas de aire y enjambre de abejas y muerte. El nogal descolgó sus hojas perennes por única vez cuando los bichos alcanzaron a llegar. El sol los acribilló luego. Y el frío. -¡Vayan…malditos! Gritaba el pueblo desde sus pinchos de hierro tenedores tridentes, gigantes. Las latas llenas de piedras y fuego, las cortinas de fuego. Pero era ya tarde. -¡ lo acribillaron todo! Llegaron a matar y a depositar las manchas en su piel. Los cotiledones al sol. Maíz al viento. ¡Malditos!

Llegaron los insectos llenos de machas en su piel. De retinas coloridas, ampollados de globoso barro.

A moldear apenas; las patas flacas de hielo y sed. Los cuerpecitos diminutos.

Llegaron desde el sur, vinieron por la ráfaga. Por el zumbido del viento y el frío.

Llegaron desnudos y en su apéndice trajeron las marcas de la fiebre y el llanto, de la muerte amarilla. Ellos acabaron su esperma en el aire y llenaron esas líquidas repisas de aire y enjambre de abejas y muerte.

El nogal descolgó sus hojas perennes por única vez cuando los bichos alcanzaron a llegar. El sol los acribilló luego. Y el frío.

-¡Vayan…malditos! Gritaba el pueblo desde sus pinchos de hierro tenedores tridentes, gigantes. Las latas llenas de piedras y fuego, las cortinas de fuego. Pero era ya tarde.

-¡ lo acribillaron todo!

Llegaron a matar y a depositar las manchas en su piel. Los cotiledones al sol. Maíz al viento. ¡Malditos! Venganza inteligente. .

martes, 9 de diciembre de 2008

ventana al oeste1_candombe


Estimados; Para no quedarme atrás les dejo acá un retrato de mi ventana de "atrás" un sábado a la tarde. A la hora de las comparsas.
Obviamente no me di cuenta en el momento de sacar la foto, pero por momentos, mirandola detenidamente me parece ver a luz mala correteando por las azoteas.









"umano_1"


umano umano...

El umano se levantó y sus manos estaban quebradas; la dentadura fría. Llegó al baño a duras penas. Se miró al espejo y un ojo se desprendió cayendo en el lavabo resbaloso. Lo agarró de apuro entre los dedos y fue al fondo. Se prepararía un café y saldría al nuevo día. Al llegar, su perro dormía en el piso y lo desconoció y le mordió en la cabeza duramente. Sin ojo ni oreja devoró aquel café. Las hemorragias le habían abierto el hambre. Fue al frente, hasta la bicicleta y se montó. Al primer pedalazo sus tobillos se abrieron al medio quedando inservibles. Bajó y cruzó la calle como pudo. Iba lento, dolido. Cruzaba un motor que lo tocó en el pecho, desuniendo sus miembros todos. En su rostro había enojo y dolor y un fuego tremendo. Brillaba. Arrastró lo que quedaba de humanidad, que era todo. ¡Todo! En el trayecto fue perdiendo el resto; el roce era tanto que fue comiendo su cuerpo como una lija. Los pájaros rojos –de rapiña- lo rodearon y le fueron comiendo el lomo, las orejas y su boca, sus pómulos. El umano llegó deshecho, era una miga, una pena. Llegó. Golpeó la puerta y esperó. Ella salió y lo miró hacia abajo. Él se irguió como pudo y tomó en su cuerpo su mano. -¡Te amo!- le dijo. Y su cuerpo se convirtió en gota simple, en látigo de felicidad

Rogter Pietrovitch


"recyclator"





"umano_2"

"jaque al rey"

"umano_3"

"escalador"

"umano_4"